Cómo crear una estrategia empresarial que realmente se ejecute
He visto demasiadas estrategias brillantes morir en un PowerPoint. El problema no es la falta de planificación, es la falta de ejecución.
El problema de las estrategias que no bajan
La mayoría de las empresas tienen una estrategia. El problema es que vive en la cabeza del CEO y en un documento que nadie más lee. La estrategia no falla porque sea mala, falla porque no se traduce en acciones concretas del día a día.
De la visión a la acción
Una estrategia ejecutable tiene tres niveles:
Visión: ¿Hacia dónde vamos?
Objetivos estratégicos: ¿Qué necesitamos lograr para llegar ahí?
Acciones tácticas: ¿Qué hacemos esta semana para avanzar?
El error más común es quedarse en los dos primeros niveles y no bajar al tercero. La estrategia debe responder: ¿Qué hago yo mañana que nos acerca a la visión?
Priorización brutal
No puedes hacer todo. Y si intentas hacer todo, no harás nada bien. La estrategia es tanto sobre qué hacer como sobre qué NO hacer.
En Packar, aprendimos a decir "no" a oportunidades que parecían buenas pero que nos desviaban del foco. Cada "sí" es un "no" a otra cosa. Elige con cuidado.
Métricas que importan
Si no puedes medir el progreso, no tienes estrategia, tienes esperanza. Define métricas claras que te digan si estás avanzando o no.
Pero cuidado: no todas las métricas son iguales. Enfócate en las que realmente mueven la aguja, no en las que solo te hacen sentir bien.
Ritmo de revisión
La estrategia no es algo que defines una vez al año y olvidas. Debe revisarse constantemente. Nosotros hacemos revisiones semanales de progreso y ajustes mensuales de prioridades.
El mundo cambia rápido. Tu estrategia debe ser lo suficientemente sólida para dar dirección, pero lo suficientemente flexible para adaptarse.
Comunicación constante
La estrategia debe ser tan clara que cualquier persona del equipo pueda explicarla. Si solo el liderazgo la entiende, no es una estrategia, es un secreto.
Comunica la estrategia una y otra vez. En reuniones, en emails, en conversaciones informales. La repetición no es molesta, es necesaria.
Ejecución como cultura
Al final, la ejecución no es una fase que viene después de la estrategia. La ejecución ES la estrategia. Una empresa que ejecuta bien con una estrategia mediocre vence a una empresa con una estrategia brillante que no ejecuta.
Construye una cultura donde la acción es valorada, donde se celebra el progreso, y donde el aprendizaje rápido es más importante que la perfección.