Empresa

Cultura organizacional como ventaja competitiva

La cultura no es lo que dices en tu página de "valores", es lo que haces cuando nadie está mirando.

La cultura come a la estrategia en el desayuno

Peter Drucker lo dijo hace décadas y sigue siendo cierto: la cultura come a la estrategia en el desayuno. Puedes tener la mejor estrategia del mundo, pero si tu cultura no la soporta, fracasarás.

He visto empresas con estrategias mediocres superar a competidores con mejores productos simplemente porque tenían una cultura más fuerte.

La cultura se construye en las pequeñas decisiones

La cultura no se define en un offsite de dos días. Se construye en las pequeñas decisiones del día a día:

  • ¿Cómo respondes cuando alguien comete un error?
  • ¿Qué comportamientos celebras y cuáles toleras?
  • ¿Cómo tratas a las personas cuando están bajo presión?

Esas decisiones, repetidas cientos de veces, crean tu cultura.

Contratar por cultura, despedir por cultura

La forma más rápida de destruir una cultura es contratar a personas que no la comparten. Una persona tóxica puede contaminar un equipo entero.

He aprendido a ser implacable en esto: si alguien no encaja con la cultura, no importa cuán talentoso sea, no funciona. Y si alguien daña la cultura, debe irse, sin importar sus resultados.

Cultura de feedback

Una cultura sana es una donde el feedback fluye en todas direcciones. No solo de arriba hacia abajo, sino también de abajo hacia arriba y entre pares.

En Packar, fomentamos una cultura donde cualquiera puede dar feedback a cualquiera, incluido el liderazgo. Eso crea transparencia y confianza.

Celebrar los comportamientos correctos

Lo que celebras es lo que obtienes más. Si celebras solo los resultados, obtendrás personas que hacen lo que sea para lograr resultados, incluso si eso significa sacrificar valores.

Celebra también los comportamientos: la colaboración, la transparencia, el coraje de admitir errores, la ayuda a otros.

La cultura como imán de talento

Las mejores personas no solo buscan un buen salario, buscan un lugar donde quieran trabajar. Una cultura fuerte atrae talento de forma natural.

Cuando tu cultura es clara y auténtica, las personas correctas se sienten atraídas y las incorrectas se autoseleccionan fuera.

Proteger la cultura mientras creces

El mayor desafío es mantener la cultura mientras escalas. Cada nueva persona diluye un poco la cultura original. Por eso es crítico ser intencional en cómo contratas y cómo onboardeas.

Dedica tiempo a transmitir la cultura a cada nuevo miembro. No asumas que la absorberán por ósmosis.

La cultura como ventaja sostenible

Los productos se pueden copiar, las estrategias se pueden replicar, pero la cultura es única. Es tu ventaja competitiva más difícil de imitar.

Invierte en tu cultura como inviertes en tu producto. Es igual de importante, si no más.